
El Festival Nacional de la Música Colombiana se ha consolidado como un espacio fundamental para dar a conocer a nuevos intérpretes y compositores, y esta versión 39 lo demostró además de crear interesantes contrastes de estilos y generaciones.
Agrupaciones de colegios y universidades se preparan intensamente durante semanas para presentarse en los diversos escenarios del Festival. Plazas y parques públicos, como el Murillo Toro y el Simón Bolívar, se llenan de música, atrayendo tanto a público casual como a quienes planean su asistencia con antelación.
Este Festival es crucial para el relevo generacional musical, que ya que llega a la tercera generación de duetos. En los años 40 y 50 del siglo pasado, los precursores sentaron las bases de la música andina colombiana, y hoy, aunque se conserva su esencia, también surgen propuestas innovadoras en voces, agrupaciones, instrumentación, fusiones de géneros, vestuario y conexión con el público.
Encuentro de generaciones
El Festival Nacional de la Música Colombiana es un punto de encuentro donde la tradición viva se entrelaza con la innovación, impulsando tanto a nuevos duetos como a compositores y a sus creaciones.
Los públicos mayores ven con alegría e interés como nuevas generaciones de interpretes y compositores se presentan con sus propuestas y conquistan los oídos más conservadores.
Este año, los ganadores del Festival representan tanto la renovación de la música colombiana, con nuevos duetos, como la consagración de compositores de larga trayectoria. El reconocimiento a las nuevas Princesas de la canción 2025 subraya la importancia del relevo generacional, mientras que el premio Leonor Buenaventura celebra la experiencia de un compositor destacado como lo son: Fernando Salazar y Armando Lenis que ganaron con el tema: Anhelos… de la paz, Bambuco, una canción con una interesante propuesta letrística que acertó a los objetivos del concurso en su temática del año: «Con flores, música y poesía clamamos por la paz«
Los pilares del concurso Principes de la canción
Cada nuevo ganador del concurso Principes de la canción se convierte en un nuevo pilar que sostiene el entramado de la tradicion de Garzón y Collazos, el afamado dueto colombiano que inspiró este certamen.
Muchos de los duetos participantes y ganadores han adoptado la tradición de Garzón y Collazos como modelo a seguir en el manejo de las voces, el formato de instrumentos, la estética de los atuendos de los duetos.
Por otra lado, las canciones del maestro Jorge Villamil son protagonistas recurrentes en las presentaciones. Sin embargo, en la última edición del Festival, los duetos han ampliado su repertorio, explorando y presentando obras de compositores menos conocidos, lo cual enriquece el panorama musical y abre nuevas posibilidades dentro del vasto catálogo de ritmos y composiciones colombianas y andinas.
El Festival, es así el lugar de la compleja tarea para conservar la tradición y promover la innovación sin perder la esencia de la música andina, algo que también defendió siempre el maestro Jorge Villamil Cordovez.
De Principes a Princesas de la canción
Las dos últimas ediciones del concurso Príncipes de la Canción han sido ganadas por duetos femeninos. En 2024, el dueto Camino Real, «un dueto de cuatro», obtuvo el primer lugar, y en 2025, el dueto Luar, también integrado por mujeres, se alzó con la victoria, superando a duetos masculinos o mixtos, e incluso a aquellos que habían participado en ediciones anteriores.
Este hecho representa un cambio significativo en el panorama de los duetos, tradicionalmente dominado por hombres. Las mujeres están demostrando su talento y capacidad, conquistando un espacio que antes parecía reservado exclusivamente para los hombres. Es importante recordar que tanto los duetos como los tríos eran expresiones musicales masculinas, asociadas a serenatas y celebraciones nocturnas.
Así pues la función de los duetos se transforma poco a poco. Si bien aún se dan serenatas o se contratan duetos para amenizar noches de fiestas, de reuniones familiares o de enamorados y amigos, la creación de duetos y la interpretación musical por parte de estos se orienta a un ámbito más estético y artístico.
Estaremos atentos para conocer qué duetos ganarán en los próximos años, para dar cuenta de las líneas y tendencias contemporáneas. Por ejemplo duetos mixtos ya han ganado en el pasado el concurso Príncipes de la canción. Para esta versíon 39 del Festival, el Dueto Prisma desafío al público y a los jurados con una bella versión del tema Aguila de Raúl Rosero, compositor nariñense, canción que tradicionalmente se asocia a los baladistas de los años 80 como Billy Pontoni y Claudía de Colombia.
De las cordilleras colombianas a la Patagonia Chilena
El Festival tuvo el privilegio de presentar a la agrupación Indoamérica de Ecuador, quienes ofrecieron al público local una muestra de la música andina tradicional, representativa de países como Ecuador, Bolivia y Perú, y cuya presencia en Colombia es menos frecuente.
La música andina, más allá de ser considerada exclusivamente colombiana, se extiende hasta el sur de Chile, resultado de la fusión entre tradiciones musicales indígenas, raíces de la España medieval y renacentista, y la expresión de sentimientos campesinos latinoamericanos
La música andina en países como Perú, Ecuador y Bolivia mantiene una conexión más estrecha con las tradiciones indígenas, mientras que en Colombia se desarrolló a partir de la tradición campesina local. Por ello, la música andina colombiana surgió en el campo, las fincas y haciendas, reflejando la vida y los amores de jornaleros y hacendados.
En el caso colombiano, esta distinción se manifiesta en el uso predominante del español en lugar de lenguas indígenas, y en temáticas centradas en el amor, el campo y la vida cotidiana, tanto rural como urbana. Aunque a veces melancólicas, las composiciones son predominantemente alegres y optimistas.
Por ello la invitación que el Festival hizo a la agrupación Indoamérica de Ecuador es un legítimo reconocimiento a esas otras músicas andinas menos conocidas en Colombia y en el Festival. Quizás por ello Indoamérica se presentó con temas festivos, sonidos de charangos, quenas y violín y un ensamble complejo de voces que llenó los escenarios seduciendo con su propuesta a los públicos nacionales menos acostumbrados a este tipo de música andina.
El Festival terminó la noche del domingo con un fabuloso concierto en el parque Murillo Toro de la ciudad de Ibagué con la presentación de reconocido artista Fruko y sus tesos, que al ritmo de la salsa puso a bailar a los asistentes.
!La versión 39 del Festival demostró una vez más que el futuro de la música colombiana y andina está garantizado con las nuevas generaciones que se forman en colegios, universidades y estudiantinas!
Ganadores de los concursos
Composición musical Leonor Buenaventura:
Príncipes de la canción:
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